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8.11.10

Hoy cada uno se cree el héroe de su propia vida

Llevo 30 años estudiando comportamiento organizacional...

¿Qué ha aprendido?
Que hoy todo el mundo se cree un héroe en su propia vida y a menudo frente al resto de su grupo.

¿Por qué?
Tendremos que retroceder unos miles de años para entenderlo bien... ¿OK?

Ok.
En la tribu los dioses eran responsables de todo: de la lluvia, la cosecha, las guerras... Al individuo le quedaba rezar, y lo que no decidían los dioses por ti lo decidía la tribu.

Sólo había que ser uno más.
Tus líderes decidían por ti cuándo había que cazar, bailar, guerrear y morir por la tribu. Si obedecías, podías ser héroe en tu grupo. Y, además, la única alternativa era irse de la tribu, y ahí afuera acechaban las fieras.

La mayoría obedecía.
Pero hoy los dioses han muerto - o los hemos recluido en la conciencia de cada uno-y la tribu se ha convertido en una difusa administración burocrática y globalizada mientras cada vez uno tiene que decidir más cosas solo.

Por ejemplo.
Nuestros padres sólo podían rezar y resignarse a aceptar los hijos que Dios les enviara.

Hoy podemos decidir cuántos hijos, cuándo e incluso su sexo si quisiéramos.

No son elecciones menores.
Si nacías pobre o rico, blanco o negro u hombre o mujer, tus elecciones estaban limitadas desde la cuna. Hoy cada vez están más abiertas para todos. El progreso es el ensanchamiento de nuestra capacidad de elegir.

Y parece irrenunciable.
Lo es.

Pero también estresante.
Por eso las enfermedades mentales se han disparado y por eso también es más difícil cada vez dirigir en política y en la empresa.

¿Por qué?
Porque como tenemos tanta capacidad de elegir, ya no somos parte de la tribu, sino que hemos convertido el mundo en un mero escenario para que nuestro yo, lo único que creemos importante, se realice.

Ya no somos felices en común.
De ahí que - y esa es mi especialidad-el cinismo y la pasividad sean las actitudes habituales en las organizaciones humanas de nuestros días. Empezando por los líderes.

Por ejemplo.
Hoy los directivos llegan a las empresas no para concebir y realizar los mejores planes para el grupo, sino para que el grupo se convierta en el escenario donde ellos realizarán sus propios planes. El resto de la empresa son adversarios, aliados o irrelevantes.

Supongo que la tropa piensa igual.
He intentado definir el proceso como descentralización o disgregación grupal. Hemos perdido capacidad de pensarnos y sentirnos en comunidad. Y eso hace muy difícil liderarla. Hoy cada uno tiene su plan y sólo está satisfecho si lo cumple.

Satisfecho o insatisfecho.
Más a menudo insatisfecho: es imposible que una empresa concilie tantos individuos tratando de realizar su ego. Y todos dan por sentado que los demás, incluyendo a los jefes, también persiguen sólo su propio plan.

¿En qué sentido?
Mis padres al hablar de sus dirigentes suspendían en parte su juicio. La gente solía dejar un margen de confianza para sus líderes: "Si quien manda hace eso, aunque no entendamos por qué, será por algo bueno para todos". Hoy ya nadie piensa así.

¿Cómo enseña usted a liderar?
Intento que mis alumnos aprendan a reconstruir los valores de grupo.

¿Cómo?
Puede parecer contradictorio, pero una gran posibilidad es bucear precisamente en uno mismo hasta encontrar los propios motivos: qué es lo que te hace funcionar.

¿Y cómo lo consigue?
Biografías. Enseño a leer y escribir las biografías de diversos personajes y a reflexionar y realizar la propia.

No parece de escuela de negocios.
Pues mi curso de biografía es un éxito en la Sloan School of Management del MIT.

¿Qué les enseña?
La gran paradoja es que el único modo de entenderte a ti mismo está en aprender a entender a los demás. Tienes que ponerte en sus zapatos y caminar millas con ellos.

¿Para qué?

Porque el único juicio objetivo sobre ti mismo está en los ojos de los otros. Y saber lo que piensan de ti es un ejercicio antiego. Al principio, cuando la gente habla de su vida en mi curso, todo es yo, yo, yo... Alguno llega a decirme: "Mi vida ha sido la preparación para maximizar los beneficios de mi empresa".

Una vida muy triste.
Pero cuando aprenden a pensar en cabeza ajena, van apareciendo en las biografías de cada uno de ellos, poco a poco, los demás.

Usted dice que habían desaparecido.
Porque hemos convertido a los demás en meros secundarios de nuestra película, esa en la que somos únicos protagonistas y héroes. Nadie admite de sí mismo haber hecho nada malo, pero si haces un esfuerzo de memoria, investigación y reflexión sincera, puedes ir descubriendo las cosas malas que te han visto los demás a lo largo de tu vida.

Parece usted un moralista.
Sólo trato de enseñar a mejorar empresas, y es muy difícil que funcionen si sólo son un grupo de egos compitiendo.


Nigel Nicholson, profesor de London Business School
LLUÍS AMIGUET - 08/11/2010

12.7.10

Ni el frío resfría ni el alcohol combate la resaca: ¡mitos!

Ya muerto, ¿seguirán creciéndome uñas y pelo?
Es un mito. Es falso. Tu cadáver se deshidratará, retrayéndose la carne de dedos y cabeza, y por eso uñas y cabellos parecerán más largos...

Una cucharilla en el cuello de una botella de cava destapada ¿conservará el gas?
¡Otro mito! Una vez abierta la botella, su gas escapa. Sólo conservas el gas que queda si vuelves a taparla herméticamente.

En mi nevera tengo una botella con cucharilla...
Adoptamos el mito sobre nuestra propia percepción: preferimos creer a dudar.

Un cactus frente a mi ordenador ¿interceptará sus radiaciones dañinas?
El cactus recibe las mismas radiaciones que usted, no va a librarle de nada.

Si tomo mucha vitamina C, ¿me protejo de resfriados?
La vitamina no se acumula: si no la necesitas, la orinas. La vitamina C es útil en la síntesis del colágeno en las fibras musculares (por eso su carencia provoca escorbuto), nada más. Otro mito: "El frío nos resfría".

¿Y no?
No: lo que te resfría es un virus. Los virus están siempre alrededor, y felizmente se quedan pegados a nuestras mucosidades, que células ciliadas arrastran, hasta expulsarlas o tragarlas, y así muere el virus. El frío ralentiza a esas ciliadas: ¡eso da más ocasión a los virus para entrar en tus células!

Cárguese otro mito popular.
"La resaca alcohólica se rebaja con más alcohol": ¡qué excusa! Los metabolitos del alcohol (acetaldehído), intoxicantes, se diluyen en agua: contra resaca, ¡hidratación!

Otro: leí que puedo cocer un huevo con un par de teléfonos móviles...
La longitud de onda de los móviles, además de ser muy inferior a los 2.500 megahercios del microondas, es dispersa, no focalizada. Inténtelo: ¡comerá huevo crudo!

¿Quién urde estos mitos científicos?
El de los móviles fue una broma por internet: su autor, Charlie Ivermee, fue el primer sorprendido por la credulidad de la gente.

Señáleme otra creencia popular.

"Nacen más bebés en luna llena". He revisado estadísticas: ¡es mentira! Más probable es que aquí nazcan más bebés nueve meses después de una victoria del Barça...

Otro: "Varios planetas alineados provocarán cataclismos en la Tierra".
El efecto de una alineación de planetas es despreciable, este es un cálculo simple.

Cíteme algún mito muy extendido.
"El agua en un desagüe gira en sentido distinto según estemos en el hemisferio norte o sur". Funciona para las borrascas, por ser a gran escala. Pero a escala del desagüe de una pila, ¡no!: dependerá de la forma de la pila, de cómo caiga el agua, otros factores…

Desmonte algún otro mito que todavía sea muy popular.
El del hierro de las espinacas.

¡Popeye nos enseñó que sí tenían!
Tras un incremento de anemias entre niños norteamericanos, las autoridades inventaron a Popeye: decidieron que comiese espinacas al ver en un libro que contenían un 0,03% de hierro... ¡Pero era un error de imprenta del libro!: sólo contienen un 0,003%.

¿Qué debería haber comido Popeye para meterse mucho hierro, pues?

Un hígado con perejil. O carnes rojas. O lentejas con arroz.

Señale ahora un mito pintoresco.
Mao afirmó que si todos los chinos saltasen a la vez, ¡alterarían el eje de rotación terrestre! Todos los chinos juntos pesan la diezbillonésima parte del peso de la Tierra: si saltasen a la vez... ¡equivaldría al salto de una mosca sobre un transatlántico!

¿Hay algún mito que resulte peligroso?
Tanto como eso, no..., ¡pero no necesitas beber dos litros de agua al día!: la mayor parte de esa cantidad de agua la ingieres al comer, pues todos los alimentos contienen agua.

"La dieta vegetariana es la más saludable". ¿Mito o ciencia?
La dieta más sana es... la equilibrada. Así, una dieta omnívora equilibrada es más sana que una dieta vegetariana desequilibrada. Sí es cierto que el vegetariano suele ser más cuidadoso con su dieta...

Más mitos: "Si te arrancas una cana, te salen otras siete".
Falso: la cana sale cuando le toca salir, y si ves más es porque estás alerta para verlas.

¿Un susto podría encanecerme el pelo?
Un fuerte estrés sí puede provocarte caída súbita de cabellos (alopecia areata difosa),y siendo los pigmentados más débiles que los canosos, caen antes: quedan los canosos, y parecería que la cabellera ha encanecido...

Un implante de silicona ¿puede estallar en un avión en vuelo?
¡Estallarían también botellines de plástico y bolsas de cacahuetes! El cambio de presión en cabina es similar al de una cima del Pirineo, ¡y ahí no estallan pechos de silicona!

O sea, que Ana Obregón puede subir al Aneto tranquila.
Mito universal que vengo oyendo desde niño: "Usamos sólo el 10% del cerebro". ¡En tal caso, ya nos hubiésemos extinguido!

¿Y es falso también que los hombres pensamos en sexo cada siete segundos?
¿Cómo se mide eso? Indemostrable. Aunque sí parece que los hombres piensan más en sexo que las mujeres... ¿Será porque ellas piensan en qué hacer con un óvulo por mes... y nosotros con 600 millones de espermatozoides por semana?

Daniel Closa, investigador científico
VÍCTOR-M. AMELA - 12/07/2010

10.3.10

...esperan que Auschwitz les otorgue inmunidad .


Los judíos crearon su Estado con el fin de huir de Auschwitz
y eso explica su tesón para resistir y luchar..."

...

... "Pero al mismo tiempo esperan que Auschwitz les otorgue inmunidad contra las acusaciones de la comunidad internacional cuando se trata de su política hacia los palestinos... Auschwitz es también la razón última de la opción nuclear israelí...".

Cita usted el prólogo de Shlomo Ben Ami para mi libro. Shlomo Ben Ami hoy vive lejos de Israel. Ahora pregúntese por qué...

¿...?

Me temo que su visión del mundo era demasiado compleja y sofisticada para la política israelí: Ben Ami ha sido el político más creativo e inteligente que hemos tenido.

¿No ve a su país para sutilezas?

La izquierda que tanto influyó en la génesis del Estado judío hoy es residual. La nueva inmigración proviene de regímenes totalitarios ex comunistas y echa pestes de cuanto no huela a derecha pura y dura.

¿Y la sociedad civil israelí?

Lo único vigoroso en Israel es el poderoso aparato militar y de seguridad hasta el punto de que se considera a sí mismo "el Estado", y fíjese en nuestros dirigentes: casi siempre han sido generales o ex generales y el resto son meros apéndices de ese aparato que nos protege de que "Auschwitz vuelva a suceder". En cuanto a la sociedad civil, hoy es irrelevante, si no inexistente.

Tuvo grandes intelectuales.

Grandes hoy son las ancianas israelíes de 70 y80 años que van cada día a los controles de carreteras a velar con su presencia y su testimonio por los derechos humanos de los palestinos. Es una organización abnegada y muy israelí: Roadblocks Wachters (vigilantes de los controles de carretera).

Eso también es patriotismo.

Pues las llaman traidoras. Como a las mujeres también israelíes que se oponen al muro en los territorios ocupados: eso también es valor y nadie las conoce. Sería muy triste que al final Israel sólo fuera su ejército.

¿Cómo han llegado hasta este punto?

Aunque el Estado judío ya existía en la práctica antes de que se descubriera el genocidio nazi, el holocausto lo marcó en sus orígenes y determinó su historia...

Con razón.

¡Habían eliminado a un tercio de todos los judíos de la Tierra! Así que, en consecuencia, Israel se organizó a sí mismo como comunidad víctima y guardiana de esa memoria, que, además, le sirvió de conciencia homogeneizadora para sus hijos.

¿En qué sentido?

Nos educaron para hacernos conscientes de que todo el planeta estaba esperando la mínima oportunidad para aplastarnos.

Nada une más que una buena amenaza. Mi mentora Hannah Arendt demostró con brillantez que las comunidades que se ven a sí mismas como víctimas y amenazadas se cierran y al mismo tiempo cierran filas.

¿En qué sentido?

Al cerrarse y apretarse como respuesta defensiva, las comunidades eliminan el espacio de libertad de cada miembro, al que se priva de opinión so pena de traición. Y, así, ante la amenaza exterior - real o imaginaria-sólo cabe la subordinación sin matices.

¿Cuáles son los inconvenientes?

Para poder seguir unidos nos convertimos en rehenes de ese pasado, de nuestra condición de víctimas y de la necesidad de considerar al resto del planeta una amenaza.

Por ejemplo...

El modo en que afrontamos el conflicto con Irán como si fuera capaz de provocar otro genocidio. O la manera en que Netanyahu faltó a la memoria de las víctimas del genocidio nazi al comparar a Arafat con Hitler.

Comparación poco afortunada.

¡Una barbaridad!, pero igual de banalizadora de la shoah que la de Shimon Peres en la segunda intifada al decirle a Arafat que debían evitar "un holocausto palestino".

Saramago también hizo el ridículo al equiparar Yenín con Auschwitz.

Convirtieron la shoah en calderilla para zanjar sus rifirrafes políticos. Yo creo que ha llegado el momento de avanzar y dejar - por respeto también a lamemoria-de ser esclavos del holocausto. Israel se ha construido a sí mismo como una comunidad víctima y no progresará si no empieza a asumirse como sujeto libre de su propia historia.

¿Acaso las amenazas no siguen ahí?

Irán es una amenaza, de acuerdo, pero ¿necesitamos seguir creyendo para permanecer unidos que cualquier rival "trama un nuevo genocidio"? ¿Tenemos que seguir recordando a Auschwitz a cada paso?

¿Qué propone?

Repensarnos. No podemos seguir viendo el mundo sólo a través de Auschwitz. Debemos avanzar como país y como pueblo hasta que la memoria del holocausto sirva para abrir vías hacia el futuro que nos unan a los demás pueblos y no para hacernos esclavos de nuestro pasado.

"La lección de la víctima de la xenofobia no es que ahora le está permitido a ella también ejercer la xenofobia".

Estoy convencida, de nuevo con Ben Ami, de que podríamos superar ese victimismo obsesivo y dejar de desconfiar por sistema del resto de la humanidad y llegar por igual a ser un pueblo respetado. Aunque temo que el Israel de hoy no me da muchos motivos para ser optimista.


Idith Zertal, filósofa israelí que publica "La nación y la muerte"
LLUÍS AMIGUET - 04/03/2010

5.1.10

Estamos en este instante queramos o no


Me pidieron que escribiera un libro para niños sobre el tiempo y recurrí a mis hijos. Les dije que nos situamos en el universo dentro de unas coordenadas de espacio-tiempo...


¿Le entendieron?
Les dije que el tiempo se nos manifestaba a los humanos básicamente como negación: en negativo.

¿Por qué?
Estamos en este instante queramos o no: no podemos cambiarlo.

Sólo en las películas.
Mi hijo de ocho años me respondió: "Entonces, papá, el tiempo es una prisión".

Ese niño tiene una contra.
El tiempo es una prisión, sí, pero una prisión con ruedas, un presidio que avanza inexorable. Y ahí llega la primera pregunta de la física y de cualquiera que piense...

¿. ..?
¿Qué hace que esa prisión se mueva? ¿Qué es lo que mueve el tiempo?

¿. ..?
La pregunta es si el tiempo lleva en sí mismo su propia renovación, su propio motor: si es capaz de renovar los instantes presentes por sí mismo y crear su devenir...

O...
... O si el motor del tiempo está fuera de él y es algo diferente de él.

Por ejemplo...
Una posibilidad sería que la expansión del universo generara la fluidez del tiempo.

¿Y si el tiempo estuviera en nosotros?
Kant pensaba que había un catalizador de tiempo en nuestra mente que nos hacía percibir la realidad de forma cronológica, pero la conciencia humana apareció hace un millón de años y, en cambio, hoy sabemos que hubo acontecimientos muy anteriores, como la aparición del Sol o la propia Tierra.

Luego el tiempo no es todo inventado.
No, pero Einstein también apunta que ese motor del tiempo somos nosotros: al ser observadores de cómo el universo sigue el espacio-tiempo, tenemos la impresión subjetiva de que el tiempo pasa.

No sé si lo pillo...
Es lo que le sucede al pasajero de un tren que ve desfilar el paisaje ante sus ojos, pero en realidad no es el paisaje el que se mueve, sino el tren en el que va ese pasajero. Y aquí queda la pregunta: ¿el tiempo es producto de la conciencia humana o una dimensión ajena, pero percibida por nosotros?

¿Usted qué cree?
Yo no creo que el tiempo sea tan sólo un producto integral de la percepción humana; existe en sí, pero nosotros lo percibimos de una manera específicamente humana.

¿En otras palabras...?
Existen instantes, pero no sucesivos. La sucesión - como ya explicó Descartes-la ponemos nosotros. Es nuestra conciencia la que coloca un instante antes o después del otro y después los integra como sucesivos.

...
Para la física, sólo es instante el que ha sido, será o es presente...

Para nosotros también, ¿no?
No, porque para nosotros el instante presente siempre es el más importante, mientras que para la física este instante es exactamente igual que todos los demás: presente, pasado y futuro son sólo ilusiones humanas.

¡Ah!
Así se lo reveló Einstein a Carnap dejándolo sumido en una perplejidad cósmica.

¿Por qué vivimos más el presente?
Es pregunta para la neurociencia, no para la física, pero le diré con certeza que la única cosa que disminuye con el paso de los años es el número de primeras veces.

No se lo puedo desmentir.
Y Michel Serres nos da una receta magnífica para no hacernos viejos...

Cuente, cuente.
Seguir manteniendo el mismo número de primeras veces aunque cumplas más años. Y eso lo puede conseguir de dos maneras.

A saber.
Haga lo que no haya hecho nunca antes o haga lo de siempre como si no lo hubiera hecho nunca: como si fuera la primera vez.

Me parece más fácil lo primero.
Acierta, porque lo es; pero la verdadera sabiduría reside en conseguir lo segundo.

Es lograr descubrir el Mediterráneo cada vez que lo ves.
La receta contra el envejecimiento mental es vivir continuamente la novedad.

¿Cómo?
Si eres capaz de vivir intensamente el instante, lo vives de nuevo siempre, porque ningún instante es igual a otro. Son nuestra pereza primero y nuestra soberbia después...

Siempre van de la manita.
... las que nos empujan a creerlo todo ya vivido y caer en la falacia de que ya sabemos de todo; que lo hemos vivido todo; que nadie nos puede enseñar nada...

Error que cometemos por quedar bien.
Enorme, porque nos impide disfrutar como niños de lo insólito de estar aquí y ahora.

¿Y en física qué le ha pedido a Papá Noel?
Que el nuevo acelerador de partículas logre los resultados que aclararán empíricamente si existen otras dimensiones además de la del espacio-tiempo.

Si lo pide con ilusión, lo tendrá.
Ya tuve mi mejor regalo cuando el médico que me pronosticó un cáncer mortal se equivocó. Pasé meses obsesionado con el paso del tiempo, pero gracias a su error hoy saboreo cada segundo.


Étienne Klein, físico teórico.
LLUÍS AMIGUET - 31/12/2009

2.9.09

El ciborg melancólico


Melancolía es una palabra que sólo pronunciar te pone melancólico. Roberto Matta me dijo que se debía a la nostalgia del hombre por el universo; Biruté Galdikas, que no era exclusiva del hombre, que los orangutanes también la sienten. Ahora Fernando Broncano me explica que es propia del nuevo ser en el que nos hemos convertido: un simio con prótesis culturales y técnicas, un ciborg que sufre melancolía fruto del desarraigo: siente nostalgia de un mundo natural al que no puede volver. El camino es siempre hacia delante y la herramienta para sacudirse la melancolía es la imaginación, imaginar que otro mundo es posible: de eso nos habla en La melancolía del ciborg.

¿Y dice usted que somos ciborgs?
Sí. Hemos transformado nuestra propia naturaleza transformando el mundo en el que vivimos. El resultado es un ser construido por prótesis.

¿Prótesis?
El lenguaje, la vivienda, el calzado, las ciudades, las imágenes o los relatos son cosas anexas que hemos creado y asumido.

¿Somos un producto artificial?
Sí, es como si nos hubiéramos levantado por los pelos, nos hemos elevado de la naturaleza. Fíjese en mí.

… No le veo nada raro.
Mis gafas son una prótesis, pero no las siento, son parte de mi cuerpo; y eso ocurre con todas nuestras formas culturales, desde el lenguaje hasta la arquitectura; pero lo que me interesa no es el objeto en sí, sino lo que hace el objeto con nosotros.

¿Qué hace?
Nos hace vivir en un estrato que no es ni el real ni el imaginario, sino algo que está en medio, y de ahí nuestra melancolía.

¿Somos ciborgs melancólicos?
Sí, nos pasamos la vida soñando con un mundo que ya no existe: lo natural. De hecho, las paredes que pretenden ser rústicas tienen más tecnología que las de ladrillo. Al ciborg se le ha arrancado de la naturaleza, ya no puede volver a ella, sólo puede vivirla a través de los documentales o del turismo. Su melancolía es fruto del desarraigo.

Me está entrando una angustia…
Una de las enfermedades más graves que padecemos es la incapacidad de pensar mundos posibles distintos.

Si no podemos volver a nuestra esencia, ¿adónde apuntar?
El ciborg está en la frontera, un lugar de mezcla, de hibridación, de pioneros, en el que sólo existe la posibilidad de ir hacia el futuro imaginándolo y haciendo que el futuro se acople a esa imaginación.

Seremos protésicos, pero no parece que moralmente hayamos evolucionado…
La moral tiene mucho que ver con cómo queremos que sea el mundo, y la tecnología, con cómo podemos hacer ese mundo.

Lo que podemos hacer acaba convirtiéndose en lo que queremos hacer.
Esa teoría - si la flecha está en el arco, tiene que salir disparada-es mentira. Si hay alguna evolución positiva moral es porque decimos: esto no lo queremos. ¿Sabe lo que pasa?

¿Qué pasa?
A la tecnología la miramos con miedo o con deseo, pero sin distancia crítica: hay que observar qué están haciendo con nosotros.

¿Y qué están haciendo con nosotros?
Cambiándonos. Internet nos crea espacios y tiempos completamente nuevos.

Esos artefactos nos facilitan la vida.
Eso es lo de menos. El mundo del consumo en el que vivimos es sobre todo simbólico, ponemos en los artefactos las etiquetas del estatus.

Pero ha habido sociedades que vivían con lo que la naturaleza les ofrecía.
El del buen salvaje feliz es un mito de las sociedades avanzadas, es parte de la melancolía del ciborg y un invento de los ricos, como el del pobre feliz.

Entonces, ¿nuestras prótesis culturales no nos hacen más felices?
Nos permiten hacer cosas que sin ellas no podríamos hacer, pero lo que da la felicidad es hacer lo que decides, ganarte tu propio futuro, el que has imaginado.

La necesidad de naturaleza es real.
Hay dos maneras de concebir la naturaleza, una es como aquel lugar en el que está nuestro destino, que es la de las sociedades primitivas; y la otra es como un parque natural. Y creo que ese es el futuro de la Tierra: concebirla como un parque natural que decidimos preservar, porque un paisaje necesita mucha tecnología para seguir siéndolo. ¿Pero cuál es el problema?

¿?
Aceptar la tecnología sin cuestionarla. ¿Por qué tenemos que aceptar el DDT? Hay un déficit de imaginación cuando no se pueden ver tecnologías alternativas.

¿Cómo corregirlo?
El primer paso, el más difícil, es empezar a pensar que las cosas podrían ser distintas. Pensar el mundo bajo condiciones de creatividad y node sometimiento a una vía única.

Al final, no sé qué somos...
La pregunta no es qué somos, que es una pregunta incontestable, sino qué queremos ser. Eso es lo que te permite distanciarte.

¿Y?
Yo diría que el ser humano es una especie que huye, una especie migrante que tiene que emplear la imaginación del pionero.

A usted no le va Itaca.
Me parece un autoengaño: cuando llegas, Penélope no te reconoce. No hay vuelta atrás, si se vuelve es a un pasado imaginado, que es lo que siempre andamos haciendo.

Pero los momentos de esplendor de casi todos son junto a la naturaleza.
Eso es la melancolía. Pensar en la figura de la naturaleza como en lo que hemos perdido tiene que ver con un deseo de tener otra vida, pero le ponemos el nombre de un paisaje. ¿Y cómo acaba eso?

Me temo que en tragedia.
La gente acaba comprándose su segunda residencia en la playa y destrozando la costa. Cuando hablo de tecnología, el objeto prototípico es la ciudad. Pensar en un mundo tecnológicamente distinto es pensar en una ciudad distinta integrada en la naturaleza.

Fernando Broncano, relaciones entre ciencia, técnica y cultura
IMA SANCHÍS - 02/09/2009


5.8.09

...el futuro es contra nosotros mismos...

¿Urbiótica?
Desarrollo de tecnologías para la ciudad.

Pero ese término…
Lo he acuñado yo. La domótica es la tecnología para el hogar y la urbiótica para la ciudad.

También ha creado el premio al fiasco.
Fiasco Awards, unos premios que creamos hace un año con un grupo de amigos para mirar desde otro punto de vista ese discurso tan actual sobre la necesidad de innovar y de ser emprendedor.

Es que lo políticamente correcto acaba por cansar…
En el momento en que vivimos es necesario innovar y ser emprendedor porque el mundo va muy rápido, pero hay una parte del discurso que no se dice.

Dígamelo usted.
La mayoría de las veces cuando innovas y eres emprendedor las cosas no salen bien.

La cruda realidad.
Hay que aprender a aceptar que habitualmente los proyectos acaban en fiasco, y para favorecer el espíritu del no desánimo, de que hay que aprender de los errores y entender que el fracaso forma parte del camino hacia el éxito, creamos los premios Fiasco.

¿Y qué premian?
Los mejores proyectos en el ámbito de la tecnología que a pesar de ser una buena idea, de haber invertido en ellos tiempo, dinero e ilusión, han acabado en fiasco. La difusión de estos premios y lo rápido que se han extendido a nivel internacional a través de la red han superado las expectativas.

¿Practica usted la crítica positiva en este mundo volcado en la sociedad del conocimiento?
Circulamos por unos carriles circunscritos a una serie de discursos y de puntos de vista de los que resulta difícil salirse.

Para mantener una postura crítica hace falta conocimiento.
... Exacto, por eso resulta difícil poner bajo una mirada crítica todo lo que nos rodea, pero yo intuía que vivimos en un momento interesante.

A todo ser humano le parece interesante su momento.
Efectivamente: si lees a Ortega y Gasset, él también creía que vivía en un momento superinteresante, como tantos otros.

Quizá el interés esté en la mirada.
Yo intenté establecer una métrica para esclarecer qué momentos son especialmente interesantes. Parto de una visión materialista del ser humano; eso significa que el ser humano tiene una inteligencia que se manifiesta en su capacidad para manipular su entorno y su capacidad para comunicarse, que, al final, es lo que sustenta la cultura.

¿Comunicación es igual a evolución?
Así es, y la capacidad de comunicarnos se modifica en muy pocas ocasiones y lo reflejamos en nuestra división de la historia: cuando el ser humano se extendió desde África,el factor relevante fue la aparición del lenguaje, y la historia se inicia con la aparición de la escritura, y la edad moderna con la imprenta.

Hoy nace la comunicación en red.
Sí, y esto es lo que convierte nuestro momento en especial. Hemos pasado de una comunicación de uno con uno, o de uno con muchos (la escritura), a todos con todos.

¿Eso nos transforma?
Radicalmente, toda la estructura productiva actual, los sistemas financieros, se sustentan en esa capacidad de comunicación.

¿Y ese cambio en la comunicación nos aboca a la sociedad del conocimiento?
La idea es que para generar actividad económica se necesita conocimiento, y eso está claro, pero al mismo tiempo el discurso nos dice que gracias a las nuevas herramientas de comunicación los individuos nos encaminamos a un futuro en el que todos seremos más sabios, y por tanto más felices.

La información no es sabiduría.
Yo creo que las nuevas herramientas nos pueden llevar a la sociedad de la ignorancia. Cuando apareció la televisión ya se pensó que sería una buena herramienta para conocer, reflexionar, elaborar y llegar a conclusiones personales. Pero la realidad es que la televisión se ha convertido en una mera herramienta de entretenimiento.

¿Con internet pasa lo mismo?
Este mundo complejo que estamos creando produce cada vez más información que no podemos absorber. Y las propiedades del propio medio de comunicación favorecen la dispersión y la hipersociabilización.

Mucho y muy superficial.
Diviso tres riesgos: uno, que la sociedad se divida en capas en función de la capacidad de utilizar estas nuevas herramientas; dos, ¿seremos capaces de afrontar colectivamente los retos que como individuos no alcanzamos a comprender?, y tres: que cambie nuestro concepto de individuo.

¿Por qué?
Hasta ahora el individuo ha sido el poseedor del conocimiento. Pero si el conocimiento está en una corporación, el individuo pierde importancia y aparecen los fascismos, comunismos, etcétera.

¿Esas ideas han desembocado en la asociación Pro The Second Modern Times?
Así llamamos a este nuevo periodo histórico que iniciamos, y sí, hemos creado una plataforma para reflexionar , interactuar con la sociedad y crear proyectos. El futuro ya no es contra algo, no tenemos que guerrear contra la naturaleza, el futuro es contra nosotros mismos y está en nuestras manos.


Antoni Brey, ingeniero de telecomunicaciones
IMA SANCHÍS - 04/08/2009


12.5.09

Fracase, hombre: no sé si será más feliz, pero seguro que vive más tranquilo

Vivimos el mejor momento para desenmascarar la impostura de los libros de management personal, autoayuda, coaching...

¿Por qué ahora?
Las crisis ponen en evidencia que si quieres no siempre puedes, porque, por mucho que quieras, no lograrás nada si antes no desvelamos que las reglas del juego de la economía son tramposas, producen desigualdad y nos penalizan a la mayoría.

No veo nada malo en autoayudarte.
Es perverso hacerte creer que todo lo que te sale mal es culpa tuya y debes mejorarlo y que, en cambio, las reglas del juego establecido por una minoría en su provecho no necesitan ninguna mejora.

Algunos de esos libros son divertidos.
Pero la ideología que los alimenta no: lleva a pensar, por ejemplo, que si hoy estás en el paro, es porque no deseaste el éxito lo suficiente ni te esforzaste.

No sólo eres un perdedor y un fracasado sino que encima es culpa tuya y eso
exculpa, de paso, a todos los demás responsables de tu paro.

Antes había perdedores simpáticos.
Hoy esa superchería del autocrecimiento lo impide: si eres un perdedor es porque también eres un vago que no se ha molestado en automejorarse. Antes el sistema era paternalista: había un amo del que emanaban en cada momento todas las órdenes que todos cumplían y si las cosas iban mal, también se preocupaba y ocupaba de los suyos...

Ya no quedan señoritos de esos.
Porque a partir del año 90 el capitalismo, para seguir creciendo, necesita nuevos empleados emprendedores, ya que las tecnologías de la información han dejado anticuada la estructura patriarcal. Ahora cada empleado debe ser capaz de tomar sus decisiones por la empresa y asumir sus consecuencias.

Gente que sepa mandarse a sí misma.
En la era digital, las empresas para ser productivas deben tener apariencia - sólo es una apariencia-horizontal: los amos y sus capataces ponen objetivos y los empleados los cumplen por los medios que quieran.

La célebre dirección por objetivos.
Es la ilusión de la autonomía personal cuando, en realidad, sus objetivos a menudo o son incumplibles o sólo se pueden cumplir si renuncias a todo lo que no sea trabajar. Los amos te dan toda la libertad para renunciar de la manera que quieras a tu propia libertad. Por lo menos, cuando imponían un horario, tu
tiempo libre era tuyo.

Pero el trabajo produce satisfacción.
Esa es la trampa - envuelta en toda esa palabrería de autoayuda-de la felicidad por el trabajo. Sostiene que el trabajo es el único camino de la realización personal hacia la felicidad. De esta forma sólo puedes ser feliz haciendo ricos a los amos. Y ya no te queda ser el pobre e inocente desgraciado, de antaño, ahora si no eres feliz, encima eres un indolente culpable de tu desgracia.

Trabajar antaño fue maldición bíblica.
Era el peaje del sustento. En la sociedad patriarcal era el fatigoso pero inevitable modo de mantener a la familia: hoy la economía necesita más implicación personal: exige ejecutivos autoconvencidos que renuncian a la familia y amigos para invertir todas sus horas en la empresa, lo que les convierte - creen los muy alienados-en superhombres y supermujeres felices y admirados.

Eso si la empresa funciona...
Es la otra paradoja: se te hace creer que todo depende sólo de ti, pero, a la hora de la verdad, todo depende de los resultados de tu empresa que a su vez pueden tambalearse, como ahora, por una crisis financiera que comenzó a miles de kilómetros por culpa de quienes sí deciden y ponen las reglas.

Tampoco podíamos crecer siempre.
El crecimiento tiene límites, pero el éxito ilimitado que promete la filosofía de la autoayuda necesita de la ilusión de que eres tú solo quien pone los límites, como si el planeta no los tuviera. Cuando tú puedes permitirte tres coches y dos piscinas, pero el planeta y su atmósfera, no.

A veces, crecer es ser más pequeñito.
Sí, menos mal que hemos "fracasado" en conseguir todos nuestros objetivos y aún podemos salvar lo que queda de la Tierra.

Aquí aún estarían enladrillando playas.
Esa lógica de la autoayuda propicia, en crisis, enormes cantidades de sentimiento de culpa, que a su vez se transforma en depresiones. En Argentina y Francia, el psicoanálisis es una religión y de su sacramento, los antidepresivos, argentinos y franceses son los mayores consumidores del mundo.

¿Por qué?
Precisamente porque son países con egos enormes educados en la fe ilimitada en la propia capacidad de control de uno mismo y de su destino, al que se considera mero resultado de las decisiones tomadas a lo largo de la vida. Las terapias breves, la PNL y otras técnicas alimentan esa ficción de control ilimitado, que no es más que la ilusión infantil de omnipotencia.

Y resulta que la suerte también existe.
Llámele suerte, destino, imponderables, lo que quiera, pero se trata de la madura aceptación de que una parte de lo que nos sucede - por ejemplo, esta crisis financiera-no depende exclusivamente de nosotros.

Pero sí nuestra actitud ante ella.
Veo que ha leído mucha autoayuda.

He entrevistado a un montón de gurús.
Léalos, pero a veces es mejor fracasar. Fracase, hombre: no sé si será más feliz, pero seguro que vive más tranquilo.


Michela Marzano, investiga la pornografía, el management y el coaching en el CNRS
La contra - Lluís Amiguet 11-05-2009


16.12.08

"Un Tampax, porque con él puedo montar a caballo, nadar e ir en bicicleta"


¿Qué tenemos cuando ya no nos queda nada?

La capacidad de crecer a través de grandes dificultades, la resiliencia. Lo que da sentido a nuestra vida son esas pequeñas cosas que nos conectan con la vida: la amistad, la pareja, los hijos...

Eso no son pequeñas cosas.
Tener responsabilidad por otro, aunque sea un gato, es suficiente. Pero se trata de vivir conectado positivamente. Y la belleza (la naturaleza o el arte) y el humor me parecen dos maneras de conectarse con la vida muy poderosa. El humor es el último tesoro, en situaciones difíciles, como dictaduras, la gente desarrolla un humor muy agudo.

A veces sarcasmo.
El sarcasmo es dañino para el que lo practica y para quienes lo sufren. Pero el humor constructivo nos abre la inteligencia.

¿Y cómo nace el humor?
En la infancia deriva de una aplicación estricta de la lógica, y me parece delicioso. Los adultos creemos que somos los más capaces de pensar lógicamente, pero no es cierto, nos lo impiden los filtros, las normas sociales y nuestra experiencia de vida. En cambio los argumentos lógicos aunque inocentes de un niño son demoledores.

Póngame un ejemplo.
"¿Qué quieres para Navidad?", pregunta el papá. "Un Tampax, porque con él puedo montar a caballo, nadar e ir en bicicleta".

¿Por qué nos reímos tan poco?
Porque todo funciona muy bien en la vida cotidiana, el humor viene cuando algo no funciona bien, y gracias a él no se pierde la confianza. Cuando la madre esconde su cara tras las manos, el bebé pasa de la angustia a la sorpresa de volver a recuperarla y lo hace a través del humor.

El humor, ¿un mecanismo de defensa?
Es mucho más que eso, nos ayuda a ajustar situaciones que nos desorientan. Un señor muy viejo me dijo: "Tengo un gran problema que no puedo resolver, pero comparado con la inmensidad de la vida es pequeño".

Eso es un acto de realismo.
Sí, nos permite redescubrir una perspectiva más amplia. Nos da ese equilibrio esencial entre el ideal y la realidad. Queremos ser más guapos e inteligentes, pero somos lo que somos, ese es el mensaje del humor.

¿El humor se puede enseñar?
Se aprende viviendo, pero uno se puede esforzar. Sabemos que la lógica extrema tiene un efecto humorístico, recuperarla puede crear bastantes situaciones oxigenantes.

La risa es un indicador de salud mental.

¿Cómo trabajar el humor con niños?
Se debe permitir, establecer un clima en el que pueda fluir. El humor necesita confianza para que no se convierta en sarcasmo y algunas normas como que no te puedes reír de los otros, sino con los otros. Y no olvidar nunca que no te puedes tomar en serio a alguien que no tiene sentido del humor.

Humor y belleza son sus caballos de batalla...
Sí, y a menudo cuando la gente quiere ser seria pierde estas dos cualidades imprescindibles. En una ocasión un preso me invitó a dar una conferencia en una prisión francesa. En la mesa el preso puso un enorme ramo de flores, me sorprendió en una cárcel. Al terminar la conferencia dije una tontería.

¿?
Le pregunté al preso qué podía hacer yo con esas flores (me iba en avión). Él me miró: "Estaban ahí para embellecer el acto", luego las cogió y se las llevó a su celda. Aquello era toda una economía de la belleza: eran las flores de la misa que él recuperó para mi conferencia y luego para su celda.

Habla usted de humor y espiritualidad.
El juego está muy cerca del humor, es otra manera de colocarse en la vida. Con humor podemos librarnos de la obsesión de controlarlo todo. La integración de lo que no es perfecto en la vida me parece fundamental en la espiritualidad, que consiste en vivir la vida como es, con imperfecciones.

¿Qué ha aprendido usted en la vida?
Las malas intenciones existen, pero lo más común es que con buenas intenciones se haga daño a los demás. Hay que ser prudente con nuestras buenas intenciones y con nuestra buena conciencia.

Sí señor.
Bonhoeffer, gran teólogo alemán asesinado por los nazis, decía que cuando en la vida has perdido los referentes, la buena conciencia no sirve; sin embargo, la mala conciencia por lo menos te mantiene despierto. Necesitamos una trascendencia en la vida, y no estoy pensando en Dios, sino en responder a la pregunta ¿qué me hace feliz?

Igual nos ensimisma demasiado.
Curiosamente es una pregunta que se hace muy poco en trabajo social y con los niños. Es fácil de comprender y muy difícil de responder, pero es trascendental porque siempre nos invita a dar un paso más.

¿La felicidad es la capacidad de integrarlo todo?
Y la de recibir. Al principio una relación se basa en la admiración, pero llega el momento en que se descubren los puntos débiles, la fragilidad del otro y cosas peores.

O respetas o rompes.
Respetar la fragilidad del otro puede estar en el corazón de un crecimiento relacional muy positivo entre dos personas. Pero en nuestra actual sociedad hay una tendencia a eliminar la fragilidad, queremos ser admirados más que amados, y eso es un error.


IMA SANCHÍS - 16/12/2008
Stefan Vanistendael, referente de psicólogos por sus teorías sobre la resiliencia

11.11.08

Caña de azúcar

¿Qué es el ron?
Machuque caña de azúcar: ese jugo déjelo fermentar y destílelo, y obtendrá alcohol de caña. Envejézcalo en barricas de roble: ¡ron!

Curiosa palabra...
Al alcohol de caña, en el Barbados de 1651, se le conocía como matadiablos,de lo rudo que debía de ser. Pero luego cuajó la palabra inglesa rumbullion.

¿Qué significa?
Gran jolgorio, gran tumulto… ¡Imagínese las que se debían de montar bebiéndolo...!

¿Y de rumbullion salió rum:ron?
Sí. Este destilado comenzó a moverse entre islas en toneles de roble..., en los que envejeció de modo fortuito: ¡y descubrieron que así mejoraba! Así hacemos hoy el ron.

¿Cuál es el mejor ron que ha catado?
Los que yo elaboro en el pueblo de La Miel, junto a la jungla venezolana, por supuesto.

Se lo pregunto de otro modo: ¿qué debe tener un ron para ser muy bueno?
Gustarte a ti.

¿Y qué más?
Armonía entre el dulzor de la caña, la acidez del alcohol y el amargor de la madera. Un equilibrio variable... según el conquistador haya sido español, francés o inglés.

¿Qué quiere decir?
Que los países colonizados por españoles gustan de rones livianos. Los franceses, de rones pesados, intensos, con más notas de tierra y barrica. Los ingleses basculan en un gradiente intermedio entre unos y otros.

¿Era el ron el trago favorito del pirata?
De los piratas del Caribe, sí: ¡es el alcohol caribeño por excelencia: ahí nació!

¿Siempre hubo allí caña de azúcar?
No. La caña de azúcar, originaria de Indonesia, migra hacia China, India y África, llega a Europa con Alejandro Magno..., pero el primer ingenio azucarero europeo lo fundaron los árabes en Al Ándalus.

Azúcar,sucre:¡palabras árabes!
Sí. Y pese al veto religioso, los árabes han destilado alcoholes muy ricos, deliciosos...: alcohol es otra palabra árabe.

¿Y de España saltó la caña a América?
Colón llevó caña de azúcar en su segundo viaje, en 1493, a La Española, actual República Dominicana. Se aclimató de maravilla: ¡el cultivo de caña de azúcar fue el negocio más boyante de las colonias americanas!

¿Y por qué dejó de serlo?
Porque se abolió la esclavitud (lo que encareció su producción) al tiempo que Europa adoptaba la remolacha azucarera.

¿Hay diversos tipos de ron?
Sí: blancos (transparentes), dorados y ambarinos, según sea el modo de destilación.

El ron se destila hoy en muchos países.
Pero las mejores condiciones medioambientales se dan en La Miel: todo el año 33 º C y 90% de humedad.

¿Qué tiene eso de favorable?
Dos cosechas anuales de la caña de azúcar con más alta concentración de azúcares del mundo (56%), y unas fermentaciones más rápidas: así, un ron venezolano de 3 años equivale a un whisky escocés de 12 años.

¿Por qué?
El calor acelera el envejecimiento del alcohol en barrica. Lo malo es el tributo a los ángeles...

¿Tributo a los ángeles?
En Escocia se evapora de la barrica el 2% por cada año. En Venezuela, el 9%: así, si cien litros de ron envejecen durante cuatro años..., ¡36 litros subirán a los ángeles!

¡Estarán bien contentos los ángeles!
Por suerte, envejecer en barrica durante más de ocho años es lesivo para el ron, pues se carga demasiado de notas de madera.

¿Qué modo es el mejor de tomar ron?
Mezclándolo. El ron es la alegría del combinado. ¡Nacido para alegrías compartidas!

En tal caso, prepáreme un buen combinado de ron, si le place.
¿Un clásico cubalibre? La receta original es así: ron dorado añejo (de 3 años), cola, lima y dos gotas de angostura. Pero si quiere le preparo una variación innovadora...

¿Cuál?
En copa curva, ponga hielo, dos cucharadas de azúcar moreno, trozos de naranja valenciana y de naranja de la China, ron extra añejo, cola y ralladura de nuez moscada.

¿Y si me apetece algo sin cola?
¡Mojito!: machuque hielo, dos cucharadas de azúcar y seis o siete hojas de hierbabuena (o menta) en un vaso tubo; vierta luego ron dorado, exprima un poco de lima, deje un gajo dentro, y eche ahí un chorro de soda; pero antes yo siempre corono la copa.

¿Cómo hace eso?
Unto con limón el borde del vaso y luego lo refriego en un polvillo que me elaboro mezclando azúcar, corteza de lima y hierbabuena bien pulverizadas.

¿Es su modo favorito de tomar ron?
No, porque este trago es dulce, de nota cítrica y refrescante, y yo prefiero el trago amargo, más estructurado: tomo una copa balón y perfumo sus paredes interiores con una piel de naranja, y luego meto cubitos de hielo, ron de intenso añejamiento y tónica.

¿Cuál es el mejor ron del mundo?
El único ron del mundo con una denominación de origen es el venezolano: el mejor.

¿Qué es lo que hay que tener para ser un buen maestro ronero?
Conocimientos técnicos y pasión. Al final, el ron que obtengas dependerá de tu nariz.

¿Algún otro consejo?
No bebas ron estando triste, deprimido. ¡Sólo hay que beber para compartir la alegría!


VÍCTOR-M. AMELA - 11/11/2008
Luis Figueroa, maestro ronero